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La Sombra de un Pasado Oscuro: Exfuncionario con Condena por Trata Vuelve al Escenario Político Mexicano

Redacción Que Onda Salta 08 Nov, 2026 - 01:38 hs.
La escena política de Michoacán, México, se vio sacudida recientemente por un evento que encendió las alarmas y generó un profundo debate. Raudel Campos Murillo, un nombre que resonó con fuerza en los tribunales estadounidenses por acusaciones gravísimas, hizo una sorpresiva reaparición pública. Quien fuera extesorero municipal de Tacámbaro, y cuya figura estuvo envuelta en un escándalo de escala internacional, volvió a mostrarse en un cónclave partidario, desatando una ola de interrogantes sobre las implicaciones de su presencia en la vida política del estado.

El escenario de esta controvertida vuelta fue el reciente Consejo Político del Partido del Trabajo (PT), celebrado con gran convocatoria. Allí, Campos Murillo no solo estuvo presente, sino que se le vio activamente involucrado, expresando públicamente su respaldo a Raúl Morón, una figura que ostenta aspiraciones a la candidatura para la gubernatura en las elecciones de 2027. Imágenes que rápidamente se viralizaron muestran al exfuncionario portando con orgullo un chaleco rojo con las siglas del partido y una acreditación oficial, confirmando su participación activa, incluso emitiendo su voto en el evento llevado a cabo en el Centro de Convenciones y Exposiciones de Morelia.

Pero la sombra que acompaña a Campos Murillo es mucho más densa que una simple afinidad política. El exfuncionario fue acusado y condenado en Estados Unidos en 2022 por el delito de transporte de mujeres y, lo que es aún más alarmante, de menores con fines de prostitución. Documentos oficiales del Departamento de Justicia estadounidense revelan que la acusación formal contra Campos Murillo se remonta al 13 de diciembre de 2011, señalándolo por el tráfico de personas en varios estados de la costa este. Esta gravísima imputación lo llevó a ser el foco de una intensa persecución judicial internacional.

La saga judicial de Campos Murillo es compleja. Fue detenido por autoridades mexicanas en mayo de 2021 y, tras gestiones de la Fiscalía General de la República, fue extraditado a Estados Unidos en febrero de 2022, durante el sexenio de Andrés Manuel López Obrador. Ante la Corte para el Distrito Este de Virginia, en Alexandria, inicialmente se declaró inocente. Sin embargo, en un giro significativo, en mayo de 2022, tras cambiar de defensa legal, aceptó declararse culpable por un cargo relacionado con el transporte de menores. Posteriormente, en septiembre de 2022, fue sentenciado a 18 meses de prisión, una pena que, computada desde su detención, cumplió en noviembre de 2022, permitiéndole así su regreso a la vida pública y, para sorpresa de muchos, al ámbito político.

La reaparición de una figura con semejante prontuario en un evento político de alta visibilidad, y su explícito apoyo a un aspirante a la gubernatura, sin duda genera un manto de controversia sobre el proceso electoral venidero en Michoacán. Mientras tanto, en el mismo encuentro partidista, el senador con licencia de Morena, Raúl Morón, ratificó su rechazo al proceso interno por el cual su propio partido designó a otro candidato como coordinador estatal de la defensa de la transformación, sumando otra capa de complejidad a la ya efervescente atmósfera política local. Este entramado de lealtades y pasados judiciales plantea serias interrogantes sobre la ética y los filtros dentro del panorama político mexicano.

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