Mundial
Corazón de Campeón: Lisandro Martínez confiesa que rozó el retiro y cómo Messi lo inspiró a seguir
La selección argentina aseguró su pase a los octavos de final del Mundial 2026 con una victoria sufrida, pero contundente, por 3-2 ante Cabo Verde en un encuentro que mantuvo a los fanáticos al borde de sus asientos en Miami. Más allá de la clasificación, la noche deparó un momento aún más significativo en la zona mixta, donde el defensor Lisandro Martínez ofreció un testimonio crudo y profundamente personal, revelando que estuvo a punto de abandonar el fútbol profesional tras su última lesión y cómo la figura de Lionel Messi, junto a su familia, fue crucial para superar ese oscuro capítulo.
El ambiente en el vestuario albiceleste, de angustia por el desarrollo del partido a euforia tras el pitazo final, se transformó en el telón de fondo perfecto para que afloraran historias de resiliencia. Licha, pilar defensivo del Manchester United, se detuvo ante los medios y con una sinceridad palpable, compartió los pormenores del proceso de recuperación de la que describió como la lesión más compleja de su carrera. Sus palabras resonaron con la dureza de un camino plagado de dudas y dolor, un abismo personal que pocos deportistas de élite se atreven a confesar públicamente.
“Si te digo la verdad, el primer mes me pasó eso de que ya no, no sufrir más, ¿viste?”, confesó Martínez, explicando la intensidad del padecimiento. “Porque ya me habían pasado otras lesiones en el pie cuando me lesioné el quinto metatarsiano, pero esta la verdad que fue la peor, la peor de todas. Estuve muy en el piso.” Sin embargo, el destino, y la vida, le tenían reservada una poderosa razón para seguir: “después nace mi hija y ahí como que se me equilibró todo. La vi cómo dio luz mi mujer también, el esfuerzo que hizo y dije yo: ‘Cómo no voy a seguir luchando ahora’.” A esto se sumó, de forma ineludible, el faro de Lionel Messi: “Y después, claro, lo de Leo, para mí es un gran ejemplo, porque él ha sufrido mucho en toda su carrera, ha sufrido pérdidas, y nunca se dio por vencido. Hoy está acá con 39 años, luchando, peleando. Ya ganó todo. No tiene que demostrar absolutamente nada. Es el mejor jugador de la historia, no solo de fútbol, de todos los deportes. Es una locura. Y nosotros que venimos atrás, cómo no vamos a seguir luchando. Si el mejor de todos los tiempos lo hace con esta pasión, nosotros tenemos que seguir atrás con el camión, de la misma manera.”
Consultado sobre las emotivas palabras de su compañero, Messi respondió con la humildad y el liderazgo que lo caracterizan, reafirmando el vínculo indisoluble que lo une al plantel. “Sí, sé que Licha me tiene mucho cariño, igual que todo este grupo. Siempre, siempre tiene una palabra de cariño y me lo demuestran en el día a día”, expresó el capitán, devolviendo el gesto de admiración. “Yo la verdad que soy feliz y el día de mi cumpleaños le he agradecido a ellos, porque gracias a ellos yo hoy puedo estar en un Mundial más, puedo seguir compitiendo, porque como decía antes, ellos sé que hacen un esfuerzo extra para que yo pueda seguir compitiendo, y lo hacen de corazón, porque lo sienten, porque no es forzado. Y la verdad que yo soy un agradecido, y soy muy feliz de competir al lado de ellos, de mis compañeros. Son amigos, es un grupo muy, muy lindo, muy unido. Me pone feliz todas estas palabras de cariño, aunque ya las sé, porque Licha es una persona muy cercana también y te dice las cosas, así que lo sabía.”
Esta interacción entre dos figuras clave de la Selección Nacional no solo expone la profunda relación de confianza y admiración mutua que ha florecido en el ciclo de la Scaloneta, sino que también subraya la humanidad que subyace a la gloria deportiva. Juntos, enfundados en la camiseta albiceleste, han conquistado dos Copas América, una Finalissima y la histórica Copa del Mundo de Qatar 2022. El partido ante Cabo Verde, resuelto con un gol agónico de Cristian Romero en tiempo suplementario, no solo fue una prueba de resiliencia colectiva, sino también el catalizador para que historias personales de superación como la de Lisandro Martínez salieran a la luz, recordándonos que detrás de cada logro hay una batalla individual librada con coraje y determinación. La próxima parada para la Scaloneta en su anhelo por defender la corona será el 7 de junio, cuando enfrenten a Egipto en Atlanta por los octavos de final.
El ambiente en el vestuario albiceleste, de angustia por el desarrollo del partido a euforia tras el pitazo final, se transformó en el telón de fondo perfecto para que afloraran historias de resiliencia. Licha, pilar defensivo del Manchester United, se detuvo ante los medios y con una sinceridad palpable, compartió los pormenores del proceso de recuperación de la que describió como la lesión más compleja de su carrera. Sus palabras resonaron con la dureza de un camino plagado de dudas y dolor, un abismo personal que pocos deportistas de élite se atreven a confesar públicamente.
“Si te digo la verdad, el primer mes me pasó eso de que ya no, no sufrir más, ¿viste?”, confesó Martínez, explicando la intensidad del padecimiento. “Porque ya me habían pasado otras lesiones en el pie cuando me lesioné el quinto metatarsiano, pero esta la verdad que fue la peor, la peor de todas. Estuve muy en el piso.” Sin embargo, el destino, y la vida, le tenían reservada una poderosa razón para seguir: “después nace mi hija y ahí como que se me equilibró todo. La vi cómo dio luz mi mujer también, el esfuerzo que hizo y dije yo: ‘Cómo no voy a seguir luchando ahora’.” A esto se sumó, de forma ineludible, el faro de Lionel Messi: “Y después, claro, lo de Leo, para mí es un gran ejemplo, porque él ha sufrido mucho en toda su carrera, ha sufrido pérdidas, y nunca se dio por vencido. Hoy está acá con 39 años, luchando, peleando. Ya ganó todo. No tiene que demostrar absolutamente nada. Es el mejor jugador de la historia, no solo de fútbol, de todos los deportes. Es una locura. Y nosotros que venimos atrás, cómo no vamos a seguir luchando. Si el mejor de todos los tiempos lo hace con esta pasión, nosotros tenemos que seguir atrás con el camión, de la misma manera.”
Consultado sobre las emotivas palabras de su compañero, Messi respondió con la humildad y el liderazgo que lo caracterizan, reafirmando el vínculo indisoluble que lo une al plantel. “Sí, sé que Licha me tiene mucho cariño, igual que todo este grupo. Siempre, siempre tiene una palabra de cariño y me lo demuestran en el día a día”, expresó el capitán, devolviendo el gesto de admiración. “Yo la verdad que soy feliz y el día de mi cumpleaños le he agradecido a ellos, porque gracias a ellos yo hoy puedo estar en un Mundial más, puedo seguir compitiendo, porque como decía antes, ellos sé que hacen un esfuerzo extra para que yo pueda seguir compitiendo, y lo hacen de corazón, porque lo sienten, porque no es forzado. Y la verdad que yo soy un agradecido, y soy muy feliz de competir al lado de ellos, de mis compañeros. Son amigos, es un grupo muy, muy lindo, muy unido. Me pone feliz todas estas palabras de cariño, aunque ya las sé, porque Licha es una persona muy cercana también y te dice las cosas, así que lo sabía.”
Esta interacción entre dos figuras clave de la Selección Nacional no solo expone la profunda relación de confianza y admiración mutua que ha florecido en el ciclo de la Scaloneta, sino que también subraya la humanidad que subyace a la gloria deportiva. Juntos, enfundados en la camiseta albiceleste, han conquistado dos Copas América, una Finalissima y la histórica Copa del Mundo de Qatar 2022. El partido ante Cabo Verde, resuelto con un gol agónico de Cristian Romero en tiempo suplementario, no solo fue una prueba de resiliencia colectiva, sino también el catalizador para que historias personales de superación como la de Lisandro Martínez salieran a la luz, recordándonos que detrás de cada logro hay una batalla individual librada con coraje y determinación. La próxima parada para la Scaloneta en su anhelo por defender la corona será el 7 de junio, cuando enfrenten a Egipto en Atlanta por los octavos de final.
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