Internacional

Descubrimiento Sísmico Revela Fractura Monumental de una Placa Tectónica Bajo Irán

Redacción Que Onda Salta 07 Nov, 2026 - 23:55 hs.
Desde las profundidades más recónditas del subsuelo iraní emerge una revelación científica que redefine nuestra comprensión de la dinámica terrestre. Un equipo internacional de investigadores ha desentrañado un fenómeno geológico de magnitud sin precedentes: una placa tectónica se está desmembrando en dos zonas distintas, a cientos de kilómetros bajo la superficie. Este proceso, que se ha gestado a lo largo de millones de años, no solo es un testimonio de la incesante transformación del planeta, sino que además promete arrojar luz sobre enigmas milenarios, como la misteriosa desaparición de océanos y la imponente formación de cordilleras montañosas.

El trascendental descubrimiento, recientemente publicado en la prestigiosa revista Nature Geoscience y liderado por expertos de la Academia China de Ciencias, identifica dos 'desgarros' cruciales en la vasta placa Arábiga. Estas fracturas se localizan estratégicamente en el punto donde convergen la majestuosa cordillera de Zagros y la activa zona de subducción de Makrán. Para dimensionar la relevancia de este hallazgo, es fundamental recordar que las placas tectónicas son gigantescos fragmentos de la corteza terrestre que se desplazan a un ritmo casi imperceptible, apenas unos centímetros al año. Sin embargo, su interacción —ya sea por colisión, separación o subducción— es la fuerza motriz detrás de terremotos, erupciones volcánicas y el levantamiento de las imponentes cadenas montañosas que modelan nuestro paisaje.

La clave de este intrigante proceso radica en la coexistencia de dos tipos de roca con comportamientos diametralmente opuestos bajo la región. Por un lado, se encuentra la ancestral litosfera oceánica, vestigio de un océano desaparecido conocido como Neo-Tetis. Su delgadez y densidad le permiten hundirse progresivamente hacia el manto terrestre. En contrapartida, la litosfera continental, más robusta y ligera, opone resistencia a este hundimiento. Cuando esta choca con otra placa, su tendencia es elevarse, contribuyendo activamente a la formación de montañas. Es precisamente esta tensión diferencial —mientras el material oceánico desciende, el continental permanece a menor profundidad— la que, según el estudio, ha provocado uno de los desgarros, en una danza geológica de escalas cósmicas.

Para "ver" lo que ocurre a profundidades inalcanzables, los investigadores recurrieron a una sofisticada "tomografía" sísmica, analizando meticulosamente datos de 69 estaciones sísmicas recabados entre 2017 y 2018. Estas estaciones registran las ondas de terremotos lejanos, y al interpretar cómo estas ondas varían su velocidad a través de diferentes tipos de roca, los especialistas lograron crear una imagen detallada del interior del planeta. El análisis reveló dos rupturas distintas: la primera, casi horizontal, se extiende entre Zagros y Makrán, mientras que la segunda, de orientación vertical, se sitúa más próxima a la fosa de Makrán, una notable depresión submarina. Las profundidades son asombrosas: la litosfera oceánica en Makrán se extiende hasta los 450 kilómetros, en contraste con los aproximadamente 300 kilómetros que alcanza la parte continental en Zagros, una diferencia que acentúa la separación entre ambos materiales.

Los científicos postulan que esta segunda ruptura, impulsada más por el movimiento de las placas que por el mero peso de las rocas, se inició hace unos ocho millones de años y ha avanzado constantemente hacia el sur. De hecho, los modelos predictivos sugieren que estas dos fracturas, aunque surgieron de forma independiente, podrían convergir en el futuro, consumiendo progresivamente el segmento intermedio. Es vital enfatizar que, a pesar de la magnitud del hallazgo, este proceso geológico es extraordinariamente lento, imperceptible en una escala de tiempo humana, y por tanto, no implica un cambio inmediato ni permite anticipar terremotos concretos para la población. No obstante, el equipo también especula que los espacios generados por estas rupturas podrían facilitar el ascenso de material caliente desde el interior de la Tierra, lo que eventualmente podría influir en la actividad volcánica regional, abriendo un capítulo fascinante en la geología del Medio Oriente.

Deja tu comentario