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Escándalo Viral en la Justicia: Empleadas de la Suprema Corte Renunciaron Tras Grabar Comerciales de Snacks en Oficinas Oficiales

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Redacción Que Onda Salta 10 Jul, 2026 - 22:12 hs.
Un insólito incidente ha sacudido las altas esferas de la justicia mexicana, con repercusiones que resuenan en el debate sobre el uso de recursos públicos y la ética en la era digital. La Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) se vio obligada a intervenir tras la viralización de videos en TikTok donde colaboradoras utilizaban sus prestigiosas oficinas para promocionar una marca de botanas. Este hecho no solo generó indignación pública, sino que culminó con la renuncia inmediata de las implicadas, en un claro mensaje sobre las consecuencias de la exposición indebida de instituciones del Estado.

Los videos, que comenzaron a circular ampliamente en TikTok el pasado 20 de mayo, mostraban a al menos tres colaboradoras del ministro Irving Espinosa Betanzo, transformando las solemnes instalaciones del Máximo Tribunal en un improvisado set de grabación. En una de las secuencias, las mujeres simulaban un "reality show" en el que una se comía las botanas de su jefa por negarle la salida de la oficina. En otro clip, compartían los snacks amistosamente antes de acatar órdenes de su superiora. Las imágenes, rápidamente identificadas por los usuarios como el icónico edificio de la Suprema Corte en el Centro Histórico de la CDMX, desataron una ola de comentarios y críticas por la aparente falta de decoro y el uso indebido de un espacio institucional.

Ante la magnitud del escándalo, la SCJN emitió un comunicado oficial el 21 de mayo, confirmando la autenticidad de los videos y repudiando los hechos. La institución fue enfática al señalar que sus instalaciones están destinadas exclusivamente a funciones jurisdiccionales e institucionales, y que cualquier actividad comercial o de promoción privada requiere una autorización expresa, la cual jamás fue concedida en este caso. La Corte dejó claro que ni el Alto Tribunal ni el ministro Espinosa Betanzo autorizaron que sus espacios fueran utilizados para actividades ajenas a las funciones oficiales, enfatizando que la difusión se realizó “a título estrictamente personal” y no representaba ninguna actividad institucional.

La respuesta no se hizo esperar. De acuerdo con el comunicado de la SCJN, las trabajadoras involucradas presentaron su renuncia “con efectos inmediatos y con carácter irrevocable”. Esta drástica medida subraya la seriedad con la que la institución abordó la transgresión de sus normas internas y el daño a su imagen pública. Además de la salida de las empleadas, la Suprema Corte instruyó una revisión interna exhaustiva para determinar si hubo un uso indebido de espacios, tiempo laboral, mobiliario o cualquier otro recurso institucional, reforzando su compromiso con la transparencia y el correcto manejo de los bienes públicos.

Este episodio, que se propagó con la velocidad característica de las redes sociales, pone de manifiesto el delicado equilibrio entre la vida personal y profesional, especialmente cuando los límites se difuminan en plataformas digitales. La Suprema Corte, un pilar fundamental del sistema judicial, se vio envuelta en una controversia que invita a reflexionar sobre la responsabilidad de los funcionarios públicos y el respeto que demandan las instituciones del Estado en la era de la inmediatez y la hiperconectividad, donde un video viral puede tener consecuencias laborales y reputacionales significativas.

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