Tecnología
Naranja X y la Revolución de la IA: Hiperpersonalización que Transforma tus Finanzas en Salta y el País
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En la vorágine de la era digital, la industria financiera se encuentra en un punto de inflexión, buscando constantemente la manera de simplificar y enriquecer la experiencia de sus usuarios. En este escenario de transformación, Naranja X emerge como un actor protagónico, integrando de forma estratégica la inteligencia artificial (IA) para redefinir la interacción de casi diez millones de clientes con sus servicios. La premisa es clara: reducir fricciones, anticipar necesidades y ofrecer soluciones con una agigantada celeridad, un paradigma que, según Cristian Deferrari, head de plataformas y Gen AI en la compañía, es “central” y “totalmente prioritario” para el gigante financiero.
Este enfoque vanguardista se materializa en lo que la empresa denomina “hiperpersonalización”, un concepto robusto que amalgama diversas tecnologías de punta para brindar el producto o servicio adecuado en el instante preciso. Deferrari ilustró esta visión al destacar la incorporación de la IA en la cámara de pagos con código QR, permitiendo la interpretación de información manuscrita que antes resultaba ilegible para los dispositivos convencionales. Más allá de esto, la inteligencia artificial se convierte en un aliado para sugerir hábitos de gasto personalizados, e incluso para detectar, mediante geolocalización, si un usuario transita por una estación de subte, enviándole una notificación con un descuento especial para transporte público. Es, en esencia, un ecosistema donde el cliente “siente que nosotros lo entendemos bien”.
Pero la influencia de la IA trasciende la interacción directa con el cliente, impactando de lleno en la eficiencia operativa interna. La gestión de reclamos por estafas, contracargos y desconocimiento de operaciones representa un volumen significativo de casos que, históricamente, podían demorar entre 24 y 48 horas en resolverse. Gracias a la automatización inteligente, potenciada con IA, estos procesos experimentan una aceleración notable, permitiendo una resolución mucho más veloz y, por ende, una mejora sustancial en la satisfacción del usuario al reducir los tiempos de espera.
La versatilidad de la inteligencia artificial en Naranja X se extiende incluso a áreas de gestión interna. Los procesos de recursos humanos, incluyendo fases de selección de personal, han adoptado esta tecnología. Adicionalmente, los colaboradores cuentan con un “asistente de people” impulsado por IA, que ha logrado una “adopción enorme” dentro de la compañía. Esta herramienta no solo libera una carga considerable de trabajo para el equipo de RRHH, sino que también optimiza el tiempo para el resto del personal, permitiéndoles enfocarse en tareas de mayor valor añadido. Como citó Deferrari a Jean Piaget, “la inteligencia es eso que usás cuando ya no sabés qué hacer”, subrayando la capacidad de esta tecnología para guiar decisiones en escenarios complejos.
Sin embargo, a pesar de la inmensa capacidad transformadora de la IA, desde Naranja X se enfatiza la primacía del factor humano. Un informe que antes consumía una semana de trabajo hoy puede generarse en apenas diez minutos con ayuda de estas herramientas, pero la responsabilidad de su interpretación y defensa sigue siendo inherente a las personas. “Las interacciones en líneas generales siguen siendo de personas con personas. Nuestros clientes son personas”, remarcó Deferrari, advirtiendo sobre el ritmo vertiginoso de la innovación: “Nada de lo que hacemos hoy probablemente sea relevante dentro de un tiempo y nunca va a ser igual”. La adaptabilidad, concluyó el ejecutivo, se erige como la piedra angular para navegar los “próximos puntos de inflexión” que la tecnología, y en particular la inteligencia artificial, promete traer.
Este enfoque vanguardista se materializa en lo que la empresa denomina “hiperpersonalización”, un concepto robusto que amalgama diversas tecnologías de punta para brindar el producto o servicio adecuado en el instante preciso. Deferrari ilustró esta visión al destacar la incorporación de la IA en la cámara de pagos con código QR, permitiendo la interpretación de información manuscrita que antes resultaba ilegible para los dispositivos convencionales. Más allá de esto, la inteligencia artificial se convierte en un aliado para sugerir hábitos de gasto personalizados, e incluso para detectar, mediante geolocalización, si un usuario transita por una estación de subte, enviándole una notificación con un descuento especial para transporte público. Es, en esencia, un ecosistema donde el cliente “siente que nosotros lo entendemos bien”.
Pero la influencia de la IA trasciende la interacción directa con el cliente, impactando de lleno en la eficiencia operativa interna. La gestión de reclamos por estafas, contracargos y desconocimiento de operaciones representa un volumen significativo de casos que, históricamente, podían demorar entre 24 y 48 horas en resolverse. Gracias a la automatización inteligente, potenciada con IA, estos procesos experimentan una aceleración notable, permitiendo una resolución mucho más veloz y, por ende, una mejora sustancial en la satisfacción del usuario al reducir los tiempos de espera.
La versatilidad de la inteligencia artificial en Naranja X se extiende incluso a áreas de gestión interna. Los procesos de recursos humanos, incluyendo fases de selección de personal, han adoptado esta tecnología. Adicionalmente, los colaboradores cuentan con un “asistente de people” impulsado por IA, que ha logrado una “adopción enorme” dentro de la compañía. Esta herramienta no solo libera una carga considerable de trabajo para el equipo de RRHH, sino que también optimiza el tiempo para el resto del personal, permitiéndoles enfocarse en tareas de mayor valor añadido. Como citó Deferrari a Jean Piaget, “la inteligencia es eso que usás cuando ya no sabés qué hacer”, subrayando la capacidad de esta tecnología para guiar decisiones en escenarios complejos.
Sin embargo, a pesar de la inmensa capacidad transformadora de la IA, desde Naranja X se enfatiza la primacía del factor humano. Un informe que antes consumía una semana de trabajo hoy puede generarse en apenas diez minutos con ayuda de estas herramientas, pero la responsabilidad de su interpretación y defensa sigue siendo inherente a las personas. “Las interacciones en líneas generales siguen siendo de personas con personas. Nuestros clientes son personas”, remarcó Deferrari, advirtiendo sobre el ritmo vertiginoso de la innovación: “Nada de lo que hacemos hoy probablemente sea relevante dentro de un tiempo y nunca va a ser igual”. La adaptabilidad, concluyó el ejecutivo, se erige como la piedra angular para navegar los “próximos puntos de inflexión” que la tecnología, y en particular la inteligencia artificial, promete traer.
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